viernes, 2 de diciembre de 2016

Módulo 4 - Presentación de buenas prácticas

Módulo 4: Presentación de buenas prácticas



      A continuación expongo mi proyecto final respondiendo a las tres preguntas que se nos requieren. Éstas son las siguientes:

       1. Caso escogido en el Módulo 2


Como expliqué en tal entrada, escogí el caso 1 (víctima pasiva) porque suele ser el caso que más frecuentemente se me ha dado como maestra en mi centro de Primaria, estando yo habitualmente impartiendo clase en los cursos más altos.
El informe sobre el caso de la víctima pasiva presentaba un caso de 64 alumnos (un grupo-aula un tanto extraño). En esta clase había ligeramente un número mayor de chicas que de chicos y se impartían las clases sin mayor problema.
Sin embargo, dentro de ese ambiente estaba el alumno 26, del que 21 compañeros habían dicho que se trataba de un estudiante tímido, retraído, incapaz de defenderse ante los ataques verbales de los demás. Dicho alumno además era consciente de su situación, y afirmaba llevarla bastante mal.
Dentro de este grupo también había cinco alumnos muy bien valorados por sus compañeros, cuatro de ellos chicas, y de entre los cuales se eligieron posteriormente a dos como alumnos prosociales ayudantes dentro del centro y del aula.

2. Medidas organizativas

           A continuación presento  una serie de medidas que se implantarán en el centro a fin de reforzar las ya propuestas en el módulo 2, que pretendían solventar la situación de acoso de nuestro alumno 26.
           Pero no sólo eso, sino que son medidas que, como algunas de ellas se desarrollarán a nivel de centro, favorecerán también la convivencia de todos los alumnos del centro en general y también ayudarán a solucionar otros casos potenciales de bullying que se puedan estar dando en otras aulas.
           Las siguientes propuestas están diseñadas para un centro bilingüe de Infantil y Primaria de línea 2, con aproximadamente unos 450 alumnos.  El alumnado es muy heterogéneo: alumnos provenientes de familias de clase social media alta, media baja y baja, extranjeros (principalmente de países del este de Europa) y algún que otro alumno de etnia gitana. Tiene una plantilla bastante estable con profesorado joven en su mayoría, que suele trabajar en equipo con armonía en prácticamente todos los casos. El centro además cuenta con comedor que da servicio principalmente a los alumnos de los cursos más bajos (aproximadamente unos 100).


a)      Medidas organizativas a nivel de centro:

     En primer lugar, cabe mencionar que ya existe un Plan de Convivencia en el con el fin de prevenir y controlar casos como el que se nos presentaba en el Módulo 2. Aplicando dicho Plan de Convivencia, el tutor del alumno debe ser el inmediato responsable e implicado en el caso, quien con ayuda de orientador (si se considera necesario) y Jefe de Estudios, desarrollará actividades que impliquen a su grupo-aula en primer lugar y al resto de la comunidad educativa también, padres de alumnos incluidos.
     A fin de reforzar la propuesta inmediata del tutor, se implantará además un Programa de Alumnos Pro-Convivencia, los cuales se dividirán en tres modalidades: alumnos mediadores, alumnos ayudantes y alumnos escucha.
     Los alumnos mediadores circularán por el patio con petos de colores llamativos, a fin de que sean fácilmente localizables. Dichos alumnos, prosociales de cada aula del centro, tendrán la misión de solucionar pacíficamente los conflictos surgidos ante insultos, amenazas, peleas, etc. provocados en los recreos y en las subidas y bajadas a éste. Además, también serán responsables de su grupo-aula en los intercambios de clase. Siempre mantendrán informado cada viernes a su tutor correspondiente de los conflictos surgidos a lo largo de la semana, y si alguno ha sido especialmente grave, se podrá dedicar tiempo de debate en el aula sobre lo acontecido a fin de esclarecer y solucionar el altercado.
     Los alumnos ayudantes tendrán como tarea echar una mano especialmente a aquellos compañeros nuevos en el centro y a aquellos que cuenten con escasas habilidades sociales. Estos alumnos no necesitan petos especiales, simplemente serán designados por el tutor a partir de los resultados obtenidos en el informe de My Bullying. Dentro del grupo aula el maestro sentará a varios alumnos ayudantes (al menos dos) con cada alumno nuevo o con necesidades sociales.
     Los alumnos escucha, a fin de tener privacidad,  funcionarán en un espacio designado para ello durante la hora de los recreos, como por ejemplo la biblioteca del centro o la sala de ordenadores. Estos alumnos tendrán como tarea atender a compañeros que necesiten hablar por cualquiera que sea el motivo, bien sea un conflicto con un compañero, una situación familiar complicada, tristeza por la muerte de un abuelo o una mascota, etc. Los alumnos escucha estarán encargados además de registrar en un cuaderno a los estudiantes atendidos con una brevísima descripción del tema de la causa de la visita, a fin de que cualquier docente del centro pueda consultar dicho registro y detectar casos crecientes de acoso a tiempo o situaciones problemáticas de otra índole (violencia doméstica, abandono familiar, etc.).

     Otra medida a nivel de centro consistirá en diseñar una vigilancia más exhaustiva de patios en zonas conflictivas por parte del profesorado, como pueden ser los baños o las pistas de fútbol.
              
      Por último, se desarrollarán actividades de juego organizado en los recreos a fin de que los alumnos aislados puedan integrarse con más facilidad. En la actualidad, esto ya se está poniendo en práctica en nuestros recreos, con la organización de un campeonato de Colpbol (dirigido por la maestra de Ed. Física y varios maestros voluntarios) y varias actividades de baile (a cargo del maestro de Música).

                  b)      Cultura compartida contra el acoso escolar:

      En el aula se pondrá en marcha el aprendizaje cooperativo como metodología principal de trabajo, a fin de favorecer la integración social de los alumnos en vías de victimización. A menudo un acosador logra su objetivo con un alumno en determinado porque éste suele tener espectadores. Dichos espectadores “apoyan” (voluntaria o involuntariamente) esta victimización porque al alumno que la padece no se le conoce lo suficiente. De ahí que la dinámica de grupos favorezca en gran medida su sociabilidad y facilidad para crear vínculos de amistad con otros compañeros.
      El tutor por otro lado también hará por cambiar a los alumnos de sitio cada cierto tiempo, a fin de que éstos aprendan a convivir con alumnos que puedan o no ser de su agrado, aprendan a resolver pequeños conflictos entre ellos y amplíen su círculo de relaciones.


c)       Proyectos de prevención y sensibilización del bullying y ciberbullying:

      En los cursos más altos, que por norma general suelen ser los más problemáticos en un centro de Primaria, se llevarán a cabo talleres de sensibilización contra el acoso escolar impartidos por la Policía. Aprovecharemos el taller a su vez para la puesta en marcha de un programa de Mentores de la manera siguiente: los alumnos que asistan al taller deben tomar buena nota del contenido del taller, para luego desarrollar posters con las ideas principales expuestas y eslóganes en contra del acoso escolar, el sexting, el grooming, etc. Estos carteles se colgarán a posteriori en los pasillos del centro. Además, estos mismos alumnos irán en pequeños grupos a las clases de los otros niveles y les formarán a los más pequeños sobre lo que es el acoso escolar y cómo pueden prevenirlo. Implicando a “los mayores” en la convivencia del centro, éstos servirán como modelo a los demás, al tiempo que ellos mismos interiorizarán los conceptos y las conductas deseables al respecto.

       3. Protocolo de actuación


Tras todas las ideas expuestas, a continuación presento los pasos a seguir que deberían darse con el supuesto alumno 26 en el caso de que éste fuera alumno de nuestro centro (dichos pasos no necesariamente deberían darse estrictamente por ese orden).
a)      Detección del caso mediante los resultados del test Sociescuela.
b)      Entrevistas por separado con el alumno 26, los alumnos testigos y el acosador (tutor). Comunicación al acosador de que será sancionado por su conducta si ésta sigue repitiéndose con el alumno 26 o con cualquier otra persona.
c)       Entrevistas por separado con padres del alumno 26 y padres del acosador (tutor).
d)      Comunicación de la situación a Jefatura de Estudios y Dirección para la puesta en marcha del Protocolo de Actuación de la Comunidad de Madrid, si se considera necesario (tutor).
e)      Selección de 2 alumnos ayudantes y entrevista con ellos para explicarles el caso, pedirles su colaboración y hacerles saber lo que se espera de ellos (tutor).
f)       Cambio de sitio en la clase (tutor).
g)      Comunicación de la situación al resto de maestros que imparten clase en esa aula. Se les pide colaboración a la hora de intentar implantar el trabajo cooperativo como metodología principal en sus asignaturas, especificando claramente que el alumno víctima debería ir siempre acompañado por alumnos prosociales dentro de su grupo de trabajo.
h)      Comunicación de la situación a los monitores/as del comedor, en el caso de que el alumno 26 y el acosador hagan uso de él. Se les pide que extremen la vigilancia y no los sienten juntos.
i)        Vigilancia en pasillos y recreos y asignación de vigilantes durante los intercambios de clase. Los vigilantes deben comunicar cualquier altercado al maestro inmediatamente.
j)        Taller de la Policía Nacional sobre el Acoso Escolar. Puesta en marcha del programa de Mentores mencionado más arriba por parte de los alumnos de 5º y 6º de Primaria.
k)      Actividades semanales en las que se desarrollará la empatía y se trabajarán las habilidades sociales, como por ejemplo: “Cerrad los ojos. Imaginaos que hoy habéis tenido un encontronazo en el patio jugando con alguien de clase…”, o escribir en un papel dos cualidades positivas de cada compañero, contar situaciones vividas con un compañero en las que me haya ayudado con algo, etc.
l)        Seguimiento del caso con entrevistas semanales tanto a la víctima como a los alumnos prosociales. Observación directa en recreos de la actitud de la víctima y el acosador. Si el problema persiste y se tiene constancia de ello, el acosador será sancionado según lo estipulado por el R.R.I. y el centro y el tutor por su parte seguirán incentivando positivamente la resolución pacífica de conflictos con dinámicas de aula, juegos participativos en recreos, etc.
m)    Repetición del test Sociescuela al final de cada trimestre para valorar el progreso del grupo-aula en global.