Módulo 4: Presentación de
buenas prácticas
A continuación expongo mi proyecto final respondiendo a las tres
preguntas que se nos requieren. Éstas son las siguientes:
1. Caso
escogido en el Módulo 2
Como expliqué en tal entrada, escogí el caso 1 (víctima pasiva) porque suele ser el
caso que más frecuentemente se me ha dado como maestra en mi centro de
Primaria, estando yo habitualmente impartiendo clase en los cursos más altos.
El informe sobre el caso de la víctima pasiva
presentaba un caso de 64 alumnos (un grupo-aula un tanto extraño). En esta
clase había ligeramente un número mayor de chicas que de chicos y se impartían
las clases sin mayor problema.
Sin embargo, dentro de ese ambiente estaba el alumno 26, del que 21 compañeros habían
dicho que se trataba de un estudiante tímido, retraído, incapaz de defenderse
ante los ataques verbales de los demás. Dicho alumno además era consciente de
su situación, y afirmaba llevarla bastante mal.
Dentro de este grupo también había cinco alumnos muy
bien valorados por sus compañeros, cuatro de ellos chicas, y de entre los cuales se eligieron posteriormente a dos como alumnos prosociales ayudantes
dentro del centro y del aula.
2. Medidas
organizativas
A continuación presento
una serie de medidas que se implantarán
en el centro a fin de reforzar las ya propuestas en el módulo 2, que pretendían solventar la
situación de acoso de nuestro alumno 26.
Pero no sólo eso, sino que son medidas que, como algunas de ellas se desarrollarán a nivel de centro, favorecerán también la convivencia de todos los alumnos del centro en general y también ayudarán a solucionar otros casos potenciales de bullying que se puedan estar dando en otras aulas.
Las siguientes propuestas están diseñadas para un centro bilingüe de Infantil y Primaria de línea 2, con aproximadamente unos 450 alumnos. El alumnado es muy heterogéneo: alumnos provenientes de familias de clase social media alta, media baja y baja, extranjeros (principalmente de países del este de Europa) y algún que otro alumno de etnia gitana. Tiene una plantilla bastante estable con profesorado joven en su mayoría, que suele trabajar en equipo con armonía en prácticamente todos los casos. El centro además cuenta con comedor que da servicio principalmente a los alumnos de los cursos más bajos (aproximadamente unos 100).
Pero no sólo eso, sino que son medidas que, como algunas de ellas se desarrollarán a nivel de centro, favorecerán también la convivencia de todos los alumnos del centro en general y también ayudarán a solucionar otros casos potenciales de bullying que se puedan estar dando en otras aulas.
Las siguientes propuestas están diseñadas para un centro bilingüe de Infantil y Primaria de línea 2, con aproximadamente unos 450 alumnos. El alumnado es muy heterogéneo: alumnos provenientes de familias de clase social media alta, media baja y baja, extranjeros (principalmente de países del este de Europa) y algún que otro alumno de etnia gitana. Tiene una plantilla bastante estable con profesorado joven en su mayoría, que suele trabajar en equipo con armonía en prácticamente todos los casos. El centro además cuenta con comedor que da servicio principalmente a los alumnos de los cursos más bajos (aproximadamente unos 100).
a)
Medidas organizativas a nivel de centro:
En primer lugar, cabe mencionar que ya existe un Plan de Convivencia en el con el fin de prevenir y controlar casos como el que se nos presentaba en el Módulo 2. Aplicando dicho Plan de Convivencia, el tutor del alumno debe ser el inmediato responsable e implicado en el caso, quien con ayuda de orientador (si se considera necesario) y Jefe de Estudios, desarrollará actividades que impliquen a su grupo-aula en primer lugar y al resto de la comunidad educativa también, padres de alumnos incluidos.
A
fin de reforzar la propuesta inmediata del tutor, se implantará además un Programa de Alumnos Pro-Convivencia, los
cuales se dividirán en tres modalidades: alumnos
mediadores, alumnos ayudantes y alumnos escucha.
Los
alumnos mediadores circularán por el
patio con petos de colores llamativos, a fin de que sean fácilmente
localizables. Dichos alumnos, prosociales de cada aula del centro, tendrán la
misión de solucionar pacíficamente los conflictos surgidos ante insultos,
amenazas, peleas, etc. provocados en los recreos y en las subidas y bajadas a
éste. Además, también serán responsables de su grupo-aula en los intercambios
de clase. Siempre mantendrán informado cada viernes a su tutor correspondiente
de los conflictos surgidos a lo largo de la semana, y si alguno ha sido
especialmente grave, se podrá dedicar tiempo de debate en el aula sobre lo
acontecido a fin de esclarecer y solucionar el altercado.
Los
alumnos ayudantes tendrán como tarea
echar una mano especialmente a aquellos compañeros nuevos en el centro y a aquellos
que cuenten con escasas habilidades sociales. Estos alumnos no necesitan petos
especiales, simplemente serán designados por el tutor a partir de los
resultados obtenidos en el informe de My Bullying. Dentro del grupo aula el
maestro sentará a varios alumnos ayudantes (al menos dos) con cada alumno nuevo
o con necesidades sociales.
Los
alumnos escucha, a fin de tener
privacidad, funcionarán en un espacio designado para ello
durante la hora de los recreos, como por ejemplo la biblioteca del centro o la sala
de ordenadores. Estos alumnos tendrán como tarea atender a compañeros que
necesiten hablar por cualquiera que sea el motivo, bien sea un conflicto con un
compañero, una situación familiar complicada, tristeza por la muerte de un
abuelo o una mascota, etc. Los alumnos escucha estarán encargados además de
registrar en un cuaderno a los estudiantes atendidos con una brevísima
descripción del tema de la causa de la visita, a fin de que cualquier docente del
centro pueda consultar dicho registro y detectar casos crecientes de acoso a
tiempo o situaciones problemáticas de otra índole (violencia doméstica,
abandono familiar, etc.).
Otra
medida a nivel de centro consistirá en diseñar una vigilancia más exhaustiva de
patios en zonas conflictivas por parte del profesorado, como pueden ser los
baños o las pistas de fútbol.
Por
último, se desarrollarán actividades de juego organizado en los recreos a fin
de que los alumnos aislados puedan integrarse con más facilidad. En la
actualidad, esto ya se está poniendo en práctica en nuestros recreos, con la
organización de un campeonato de Colpbol (dirigido por la maestra de Ed. Física
y varios maestros voluntarios) y varias actividades de baile (a cargo del
maestro de Música).
b) Cultura compartida contra el acoso escolar:
b) Cultura compartida contra el acoso escolar:
En el aula se pondrá en marcha
el aprendizaje cooperativo como
metodología principal de trabajo, a fin de favorecer la integración social de
los alumnos en vías de victimización. A menudo un acosador logra su objetivo
con un alumno en determinado porque éste suele tener espectadores. Dichos
espectadores “apoyan” (voluntaria o involuntariamente) esta victimización
porque al alumno que la padece no se le conoce lo suficiente. De ahí que la
dinámica de grupos favorezca en gran medida su sociabilidad y facilidad para
crear vínculos de amistad con otros compañeros.
El tutor por otro lado también
hará por cambiar a los alumnos de sitio
cada cierto tiempo, a fin de que éstos aprendan a convivir con alumnos que
puedan o no ser de su agrado, aprendan a resolver pequeños conflictos entre
ellos y amplíen su círculo de relaciones.
c)
Proyectos de prevención y sensibilización del
bullying y ciberbullying:
En los cursos más altos, que por
norma general suelen ser los más problemáticos en un centro de Primaria, se
llevarán a cabo talleres de
sensibilización contra el acoso escolar impartidos por la Policía. Aprovecharemos
el taller a su vez para la puesta en marcha de un programa de Mentores de la manera siguiente: los alumnos que
asistan al taller deben tomar buena nota del contenido del taller, para luego desarrollar
posters con las ideas principales
expuestas y eslóganes en contra del acoso escolar, el sexting, el grooming,
etc. Estos carteles se colgarán a posteriori en los pasillos del centro.
Además, estos mismos alumnos irán en pequeños grupos a las clases de los otros niveles
y les formarán a los más pequeños sobre lo que es el acoso escolar y cómo pueden
prevenirlo. Implicando a “los mayores” en la convivencia del centro, éstos
servirán como modelo a los demás, al tiempo que ellos mismos interiorizarán los
conceptos y las conductas deseables al respecto.
3. Protocolo de actuación
3. Protocolo de actuación
Tras todas las ideas expuestas, a continuación
presento los pasos a seguir que deberían darse con el supuesto alumno 26 en el caso de que éste fuera alumno de nuestro centro (dichos pasos no
necesariamente deberían darse estrictamente por ese orden).
a)
Detección del caso mediante los resultados del
test Sociescuela.
b)
Entrevistas por separado con el alumno 26, los alumnos
testigos y el acosador (tutor). Comunicación al acosador de que será sancionado
por su conducta si ésta sigue repitiéndose con el alumno 26 o con cualquier
otra persona.
c)
Entrevistas por separado con padres del alumno
26 y padres del acosador (tutor).
d)
Comunicación de la situación a Jefatura de Estudios
y Dirección para la puesta en marcha del Protocolo de Actuación de la Comunidad
de Madrid, si se considera necesario (tutor).
e)
Selección de 2 alumnos ayudantes y entrevista
con ellos para explicarles el caso, pedirles su colaboración y hacerles saber
lo que se espera de ellos (tutor).
f)
Cambio de sitio en la clase (tutor).
g)
Comunicación de la situación al resto de
maestros que imparten clase en esa aula. Se les pide colaboración a la hora de
intentar implantar el trabajo cooperativo como metodología principal en sus asignaturas,
especificando claramente que el alumno víctima debería ir siempre acompañado
por alumnos prosociales dentro de su grupo de trabajo.
h)
Comunicación de la situación a los monitores/as
del comedor, en el caso de que el alumno 26 y el acosador hagan uso de él. Se les
pide que extremen la vigilancia y no los sienten juntos.
i)
Vigilancia en pasillos y recreos y asignación de
vigilantes durante los intercambios de clase. Los vigilantes deben comunicar
cualquier altercado al maestro inmediatamente.
j)
Taller de la Policía Nacional sobre el Acoso Escolar.
Puesta en marcha del programa de Mentores mencionado más arriba por parte de
los alumnos de 5º y 6º de Primaria.
k)
Actividades semanales en las que se desarrollará
la empatía y se trabajarán las habilidades sociales, como por ejemplo: “Cerrad
los ojos. Imaginaos que hoy habéis tenido un encontronazo en el patio jugando
con alguien de clase…”, o escribir en un papel dos cualidades positivas de cada
compañero, contar situaciones vividas con un compañero en las que me haya
ayudado con algo, etc.
l)
Seguimiento del caso con entrevistas semanales
tanto a la víctima como a los alumnos prosociales. Observación directa en
recreos de la actitud de la víctima y el acosador. Si el problema persiste y se
tiene constancia de ello, el acosador será sancionado según lo estipulado por
el R.R.I. y el centro y el tutor por su parte seguirán incentivando
positivamente la resolución pacífica de conflictos con dinámicas de aula,
juegos participativos en recreos, etc.
m)
Repetición del test Sociescuela al final de cada
trimestre para valorar el progreso del grupo-aula en global.