viernes, 18 de noviembre de 2016

Módulo 2, caso 1.

Caso 1: víctima de tipo pasivo: tímido, no se sabe defender...

Por qué he elegido el caso 1
He elegido este caso porque soy maestra de Primaria y por norma general suelo impartir clase en los cursos más altos. Este caso, aunque difiere en un par de años la edad habitual de mis estudiantes, refleja los rasgos personales de algunos/as alumnos/as que ya he tenido con anterioridad, y que estoy segura se repetirán en otros alumnos del futuro.

Análisis del informe
A través del informe podemos observar varios casos potenciales de bullying en este grupo-aula, de los cuales el más destacable es el del alumno 26. Aunque existen otros tres casos de alumnos en riesgo de padecer acoso escolar, me centraré en analizar y proceder con este alumno en concreto por ser aquel que está en una situación de mayor necesidad.
a)  Situación general del grupo: el informe está basado en las respuestas contestadas por 64 alumnos en concreto, de los cuales el 58% son chicas. En general, la relación entre ellos parece ser agradable, ya que la mayoría afirma sentirse muy bien en clase y tener amigos en ella. El ambiente es favorable para impartir las lecciones sin mayor problema y los conflictos no parecen ser de mayor importancia.
b) Situación específica de algunos alumnos: hay cinco alumnos, de los cuales 4 son chicas, que son altamente apreciados por sus compañeros; los califican positivamente como amables, generosos y respetuosos con los demás. En contrapartida, hay cuatro alumnos, tres de ellos chicas, que son o pueden llegar a ser víctimas de bullying.
c) Situación concreta del alumno 26: 21 compañeros de este alumno expresan que dicho estudiante es o puede estar siendo víctima de acoso escolar. Se basan en esta creencia por el comportamiento retraído del alumno, del que comentan que otros compañeros le aíslan, le rechazan o hablan mal de él. Le catalogan de tímido, y cuando otros entran en conflicto con él, parece no saber defenderse. Tampoco tiene demasiados amigos en clase que le sirvan de apoyo, aunque 6 compañeros dicen juntarse con él. 
La versión del alumno coincide con los resultados obtenidos a través de la opinión de sus compañeros. Éste afirma padecer esta situación desde hace tiempo y no llevarla muy bien, hasta el punto de haber hablado del tema en casa con sus padres. Sin embargo, él manifiesta que sabe defenderse en dichas situaciones y que se siente bien en clase con su compañero de pupitre.
Los resultados del informe, por otra parte, ofrecen unas pautas de actuación con dicho alumno, como son una entrevista personal con él, la implantación de dos alumnos ayudantes y mantenerlo en clase con su compañero de mesa, pero a la vez lo suficientemente lejos de los acosadores potenciales.

Propuesta de intervención
A continuación, esbozaré una propuesta de intervención con varios pasos, de los cuales sólo los que afectan al tutor, profesores que entran en esa aula y los alumnos de ésta deberían ser suficientes para corregir una situación como la que se nos presenta. Pero si no lo fueran, deberíamos pues seguir los otros pasos propuestos más adelante. En una primera toma de contacto, siempre ha de ser el tutor quien intente intervenir y solventar la situación (en colaboración con otros maestros/profesores que también impartan clase a ese grupo), y si la magnitud de la situación lo requiere, se pondrá en conocimiento de Jefatura de Estudios, Dirección y en última instancia, a Inspección.
a) En un primer momento, se debe tener una entrevista personal y confidencial con el alumno, siempre lo más discreta posible. Debemos manifestar empatía y expresarle nuestro interés por ayudarle a solucionar su situación. Debemos preguntarle cómo se siente, qué persona/s son las que le molestan, cómo actúa él en esas situaciones y si ha habido alguna situación particularmente seria en la que se haya encontrado indefenso, etc. Por contrapartida, también debemos saber con qué compañeros se encuentra bien en clase, a quiénes considera sus amigos, etc. A partir de dicha entrevista, se deberá realizar un seguimiento exhaustivo semanal de la situación.
b) Así como se realiza una entrevista personal con el acosado, también sería conveniente hablar con el/los acosador/es, a fin de conocer los motivos por los cuales molestan a determinados compañeros (sería conveniente que en un primer momento no se revelara la identidad del alumno acosado, siempre y cuando sea posible). Ha de ahondarse en sus emociones, intentar saber el porqué de dicho acoso a otros compañeros de clase, y saber cuál es el fin que persiguen con tales comportamientos. Si son conscientes de su error, instarles a que cambien su comportamiento hacia los demás, al darse cuenta del daño que le causan a otros. No obstante, se debe realizar un seguimiento de estos alumnos y sancionarlos si el problema persiste (faltas leves estipuladas según el centro, que devendrán en faltas graves si la situación aumentase, todas ellas siempre comunicadas a los padres de dichos alumnos junto con el motivo por el cual se les sanciona).
c)  Al alumno 26 deben asignársele dos alumnos ayudantes, de los cuales uno sea un alumno prosocial. Dichos alumnos deben procurar que su compañero esté siempre acompañado en el patio, en los pasillos y en cualquier otra entrada y salida del edificio, a fin de que los compañeros que le molestan no puedan hacerlo y el alumno 26 se sienta más protegido. También se les anima a que éstos le acojan en sus actividades habituales a la hora del recreo, como por ejemplo jugar al fútbol en el mismo equipo.
d) En el aula, se le mantendrá con el compañero de mesa que ya está, pero se intentará alejar a ambos de los compañeros que molestan al alumno 26, cambiándoles de sitio por los dos alumnos ayudantes.
e) Finalmente, se realizarán actividades en el aula para el desarrollo emocional y las habilidades sociales, como por ejemplo son el visionado de pequeños cortos o películas relacionados con el acoso escolar y su posterior análisis, actividades en las que se haga una valoración positiva de los demás, ejercicios en los que se ahonde en el conocimiento de las emociones propias y ajenas, se aprenda a pedir ayuda, se busque la solución a un problema…

Como ya hemos comentado anteriormente, si todo esto no fuera suficiente para resolver el caso potencial de acoso escolar, ya deberíamos tomar medidas más contundentes, como son la comunicación formal de la situación a Jefatura de Estudios, Dirección y Equipo de Orientación a fin de iniciar el protocolo de actuación correspondiente, llevar a cabo con los acosadores programas específicos de modificación de conducta y técnicas de autocontrol o incluso realizar talleres de formación a todo el alumnado del centro a modo de prevención.

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